lunes, 19 de mayo de 2008

Comidas, cenas, comuniones, fiestas y actos sociales

Todo esto y mucho más en este bonito fin de semana.

Comenzamos por un viernes de los más interesante, a primera hora de la mañana visita al anestesista, la médico y la microbióloga. Toda la mañana en el hospital y si no les meto prisa lo mismo me quedo a comer. Bueno, a comer o incluso a dormir, que esta doctora creo que me tiene cariño y le gusta mucho visitarme el las habitaciones del hospital, pero al final le puse la carita de pena (como la del gato de Sreck) y me dejo marchar, y menos mal, por que tenia una cita para comer.

Si, yo, una cita. Jejejejeje.

Pero no seáis mal pensados, que solo era para comer y conocernos. El chico, que es un cielo, tiene novio (que raro). Aprovechando que los viernes no curra por la tarde, nos animamos a comer juntos y conocernos un poco más. Empezamos por unos vinitos y me llevó a comer a un pueblo vecino. Lo más interesante, la charla, empezamos a rajar y no paramos hasta las siete de la tarde. La verdad es que me encantó y espero que se pueda repetir pronto.

La cenita de los viernes.

Al final me tocó salir corriendo de vuelta a casa, ya que a los ocho y media tenia la cita de todos los viernes. No tengo muy claro que hablase de ello en otras entradas (tendrás que mirarlo tu mismo si te interesa), pero si que he hablado de alguna de las cenillas que he tenido.
Quedamos (como no) en Tino y tras ponernos al día sobre los cotilleos del pueblo en los últimos días y repasar nuestros quehaceres de la semana, nos tocó liar a la "Chusi" para que se animase a comerse una ensalada con nosotros.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Lo llegaré a retomar alguna vez?

Jo, cuanto tiempo ha pasado. Parece que se empieza con mucho animo pero se enfrían pronto las cosas.

Al principio te dices "que buena idea" y te crees que publicaras un montón de cosas, las tonterías del día a día y las cosas que te preocupan o las que te afectan, pero pronto te das cuenta de que esto es un medio de comunicación personal en el que cualquier persona puede leer y ver muchas cosas sobre ti, y si no lo controlas te puedes poner un poquito en evidencia (Pepa).

Se empiezan mil entradas, y cuando te animas a publicarlas te preguntas que es lo que se traslucirá sobre ti con cada una de ellas. Y cambias textos, palabras e incluso decides que no lo publicaras, eso si, después tirarte diez horas escribiendo, borrando, leyendo y releyendo.

Con el tiempo te das cuenta de que solo diez personas (con mucha suerte) se pasarán por tu blog y la verdad es que en el fondo tampoco te importa demasiado lo que puedan opinar. ¿Pero?. ¿Y si el personaje del año?. Algo así como le ha pasado a la ministra de igualdad. Y entonces decides que tu idea de revisar y censurar los contenido antes de publicarlos no es tan mala.

Y cuando ves las cosas que has escrito empieza de nuevo toda la historia...


¿Y si los contenidos que publicas no dicen nada sobre ti?. ¿Para que coño lo tienes?

Y te dices que es una tontería poner cosas en un sitio que pretende reflejar tu imagen y a la vez hacer todo lo posible para que nadie vea como eres. Y bueno, como total tampoco creo que llegue a ser ministra tampoco me preocupa demasiado lo que piensen de mi.